Acuerdo Mercosur–Unión Europea en 2026: Cómo podría afectar al consumidor europeo
Orestes Mendonça
1/13/20262 min leer


2026 ya llegó y el acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea dio un paso clave en el lado europeo. El Consejo de la UE autorizó la firma del paquete y también un Acuerdo Provisional de comercio, pensado para adelantar parte de los beneficios económicos mientras el acuerdo completo sigue su trámite.
Para el consumidor europeo, la pregunta es sencilla: ¿esto abarata productos, mejora la oferta o cambia algo en el día a día?
1) En qué fase está el acuerdo
La UE avanzó con decisiones formales para permitir la firma, pero el acuerdo aún debe pasar por etapas institucionales. En general, se menciona la necesidad de aprobación en el Parlamento Europeo y procesos de ratificación para la entrada en vigor plena del Acuerdo de Asociación.
Al mismo tiempo, desde la Comisión Europea se ha señalado que parte del acuerdo podría aplicarse antes de la aprobación final del Parlamento, precisamente por existir un instrumento provisional de comercio.
2) Qué cambia con los aranceles
El núcleo del pacto es la reducción gradual de aranceles:
Mercosur eliminaría aranceles sobre 91% de las exportaciones de la UE, incluyendo automóviles, en un plazo de hasta 15 años.
La UE eliminaría progresivamente aranceles sobre 92% de las exportaciones del Mercosur en un plazo de hasta 10 años.
Además, para productos agrícolas sensibles, hay cuotas y reglas específicas, como cuotas para carne bovina y concesiones en otros rubros.
3) Lo que el consumidor europeo podría notar
Si el acuerdo avanza y se implementa, el efecto más probable para el consumidor europeo es:
Más oferta y competencia en ciertos alimentos importados desde el Mercosur, aunque con cuotas y salvaguardas. Esto puede influir en precios, especialmente en categorías donde el Mercosur es competitivo.
Aun así, no conviene esperar una caída inmediata y generalizada de precios: hay plazos, cuotas, controles, logística y, sobre todo, contexto económico.
4) Por qué hay polémica en Europa
En Europa, la controversia suele concentrarse en dos puntos:
Competencia en el sector agropecuario, especialmente en países donde los agricultores temen presión sobre precios y márgenes.
Cláusulas de salvaguardia y sostenibilidad, con mecanismos para reaccionar si las importaciones generan distorsiones de mercado en sectores sensibles.
En otras palabras, el acuerdo busca ampliar comercio, pero al mismo tiempo incluye herramientas para proteger áreas consideradas vulnerables.
5) Qué puede ganar España específicamente
España suele ser muy activa en comercio dentro de la UE, y en escenarios de apertura comercial pueden aparecer oportunidades para:
Empresas exportadoras europeas con interés en ampliar presencia en Mercosur (industria, químicos, farmacéuticos, automoción, servicios)
Consumidores que se benefician cuando hay más competencia y variedad, especialmente si se reduce el costo total de entrada de ciertos productos
6) Una forma práctica de seguir el tema sin ruido político
Si quieres observar el impacto real, mira estas señales:
Qué productos entran con reducción efectiva de aranceles primero (y bajo qué cuotas).
Cómo reaccionan los sectores sensibles y si se activan salvaguardas.
La evolución de precios en categorías concretas, no en “la cesta entera”.
Conclusión
Para el consumidor europeo, el acuerdo puede significar más competencia y oferta en ciertos productos, pero el impacto real dependerá de cómo se implemente, de los plazos y de las salvaguardas. Es un cambio relevante, pero gradual.
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